Embarcaciones en el puerto de Cobh
Europa,  Irlanda

Cobh, tres razones para enamorarse de ti

Si cierro los ojos e imagino un pueblo de cuento viene a mi mente Cobh. Esa fotografía en la página de una revista de viajes que un día se cruzó en mi camino y por la que me prometí a mi misma que la imitaría in situ. No hay nada mejor que llegar a tu destino y descubrir que Cobh existe más allá de una instantánea guardada en un cajón.

Cobh el pueblo Irlandés con mil historias que contar

Cuando pienso en ti me siento como la protagonista de una película de domingo a las cuatro de la tarde. Empalagosamente perfecta y sonriente.

Me he enamorado de ti, sí de ti Cobh con tus flamantes casas de colores que parecen haber sido colocadas con sutilidad sobre una ligera pendiente cual casita de muñecas. Es el lugar perfecto para la instantánea que captarán mis retinas y se quedará perenne en mi memoria.

Casas de colores de Cobh

Tres Razones para enamorarse de ti

La primera de todas es sencilla, Cobh eres más que un simple pueblo del condado de Cork con herencia portuaria. Eres historia de Irlanda, calle a calle, adoquín tras adoquín. Desde tus coquetas calles que parecen sacadas de la imaginación de Disney hasta la elegante Catedral de San Colmán. De estilo neo-gótico francés su construcción se hizo de rogar 47 años, pero mereció la pena. Esta obra maestra arquitectónica cuenta con un carrillón de 49 campanas, el más grande y el único en el país.

En la costa sur de Irlanda, modesto guardas las últimas palabras de los cientos de inmigrantes que partieron de tu puerto buscando una nueva vida en la tierra de las oportunidades. Annie Moore está presente aquí y allí, su estatua mira al mar ¿buscando su melliza quizás? pues en Nueva York también la homenajean por ser la primera inmigrante irlandesa en llegar a Ellis Island. Y esta es la segunda, aunque no necesitas razones.

Cobh condado de Cork

Y la tercera, (por poner un número cualquiera) son todos los barcos que llegaron. Innumerables zarparon desde tu puerto y otros, colmados de infortunios, se hundieron frente a tus costas. Y es que en 1915 aquí encontró su final el barco de pasajeros escocés Lusitania que fue torpedeado por los alemanes durante la I Guerra Mundial. Pero no es el único trasatlántico unido a la historia de Cobh, la tragedia del Titanic le toco de lleno.

En un edificio del Siglo XIX Titanic Experience Cobh muestra a los turistas que lo deseen como era la vida de los pasajeros dentro del barco cuya última parada fue Queenstown, nombre dado a la ciudad tras la visita de la reina Victoria de Inglaterra en 1849.

Tu eres Cobh una de las joyas de Irlanda que todo viajero debería poner en su ruta y que por fortuna no lo hace. Es así como guardas la magia. Esa paz que transmite tu aire con olor a mar, y el paisaje sereno que dibujan tus casas victorianas.

Embarcaciones en el puerto de Cobh

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