Flores amarillas: las mimosas, la amistad y la energía femenina
Las mimosas son unas de las flores amarillas más deseadas, originarias de Australia y Tasmania. Además de su belleza imponente, las mimosas son unas flores exclusivas y únicas, que solo podrás conseguir en una determinada época del año. En España se produce su floración en los meses de febrero y marzo. Solamente durante ese periodo la acacia dealbata o acacia mimosa, explota en un amarillo vibrante.
¿Cuándo y donde puedo comprar las mimosas?
Aunque el árbol mimosa florece cuando las temperaturas aumentan, en España las floristerías comienzan a venderlas desde principios de enero.
Los ramos de mimosa son tan especiales que no necesitan otra flor para crear un ramo de flores llamativo, ellas solas son protagonistas. Sin embargo, si quieres darle un toque más original, puedes usarlas a modo de base del ramo y añadirle otras flores como las gerberas, o verde de complemento como el eucalipto, que le dará un toque olfativo espectacular.
¿Cómo cuidar las mimosas?
Estas flores amarillas son realmente delicadas. Su encanto reside en el amarillo vivo de sus flores, tan único en el mundo floral, y en su belleza efímera que dura apenas unos días. Para mantenerlas frescas el mayor tiempo posible, deberás cambiar el agua cada uno o dos días, y cortar los tallos unos centímetros para que la flor siga absorbiendo el agua. No olvidemos que el corte de un tallo es parecido a una herida, con el paso del tiempo esta se va cerrando, hasta que finalmente se obstruye y la flor deja de tomar agua.
Además de cortar el tallo y cambiar el agua, es importante añadirle al jarrón conservante para flores. Este conservante se usa para asegurar que la flor se abra bien, evita la aparición de hongos en el agua, y aumenta el tiempo de vida de la flor en el jarrón. Si no sabes donde conseguirlo, pregunta en tu floristería de confianza, seguro que ellos te lo podrán proporcionar. Y si lo que tienes es una planta de mimosa, en Plantas Be.green encontrarás todos los tratamientos para plantas que necesites y así crecerá fuerte y sana, recuerda que pueden llegar a vivir ¡hasta 30 años!
Y por último, pero no menos importante, busca una buena ubicación. Evita los golpes de calor, el sol directo y las corrientes. La calefacción y el aire acondicionado, son grandes enemigos de las flores. No obstante, inevitablemente la flor se secará, sin embargo, la mimosa es una de esas flores que secan bien, de modo que, aun perdiendo su frescura, podrás disfrutar de su belleza durante mucho tiempo.
¿Qué significa la flor mimosa?
El color amarillo simboliza amistad y opulencia, la flor mimosa también significa ternura, elegancia y feminidad. Ya en el Antiguo Egipto, a la mimosa se le atribuía un significado fuertemente ligado a lo femenino. Era el símbolo de la Diosa del amor y la belleza, Hathor. Y posteriormente de la diosa Isis, la madre de los dioses.
En 1964, tras la Segunda Guerra Mundial, tres políticas italianas (Teresa Noce, Rita Montagnana y Teresa Mattei), decidieron ponerse un pequeño ramillete de mimosas en las solapas de sus trajes. Con este gesto buscaban alabar y conmemorar la figura de la mujer durante la guerra. Desde entonces, en Italia, cada 8 de marzo, por el Día Internacional de la Mujer, se acostumbra a regalar un ramo de mimosas.
La elección de estas bonitas y llamativas flores amarillas no fue por casualidad, la acacia mimosa es un árbol de entre 10- 12 metros de altura, y crece incluso en terrenos muy difíciles. Igual que la lucha de la mujer a lo largo de la historia, a pesar de las dificultades, sigue creciendo y avanzando para alcanzar la igualdad de derechos en todo el mundo. Otra razón, por la que eligieron las mimosas, es que era una flor fácil de conseguir. En Italia, durante el mes de marzo, se producía la floración de la mimosa en muchos campos del país. De modo que, cualquier hombre, ya fuera rico o pobre, podía tener acceso a ellas para regalárselas a las mujeres de su familia.
En España no seguimos esta fantástica tradición, pero no necesitas una excusa para regalar, ¡o regalarte! Un precioso ramillete de mimosas.