¿Puedo viajar estando embarazada?
Hay cosas que una no se pregunta hasta que nos toca de cerca. Vaya, que si has llegado hasta aquí, puede ser que, o bien, estés embarazada, o conoces a alguien que lo está. En ambos casos, ¡felicidades! Una nueva vida es una verdadera bendición, sin embargo, esta etapa llega cargada de dudas y preguntas. Búsqueda incesante de respuestas, que nos lleven a cierto estado de calma, y sobre todo, a no tomar decisiones que puedan poner en riesgo nuestro estado de salud, ni el de la preciosa vida que está creciendo. Una de las tantas preguntas más comunes que suele hacerse una mujer en estos momentos es ¿puedo viajar estando embarazada?; Pues bien, la respuesta tiene varios matices a tener en cuenta, y los vamos a intentar aclarar todos.
Antes de viajar estando embarazada, consulta siempre con tu médico
En primer lugar, hemos de dejar claro que ante cualquier duda es mejor consultar a tu matrona, médico de cabecera u obstetra. Un profesional de la salud que esté al tanto de tu estado, será el más indicado para recomendarte y valorar, si debes o no debes viajar estando embarazada. Hay que tener en cuenta, que no todos los embarazos son iguales, ni tienen el mismo riesgo. Viajar embarazada, puede ser seguro, pero siempre bajo la previa valoración médica.
Durante el primer trimestre las molestias son más intensas. Náuseas, vómitos, mareos, e incluso desmayos. Los síntomas son muy extensos y dependen mucho de cada mujer. De hecho, algunas no sienten nada, otras tienen pequeñas molestias, y otras tantas los sufren todos. Estos síntomas también serán importantes para definir si estás en condiciones de realizar un viaje. Ten en cuenta que las cosas que antes no te producían molestias, ahora pueden ser un engorro, e incluso viajar en tren, metro o en coche, te puede provocar náuseas. En ese caso, tú misma tendrás que sopesar si ese viaje merece la pena, o si, por el contrario, puede esperar hasta el segundo trimestre.
Viajes durante el primer trimestre de embarazo
Las primeras semanas de embarazo son las más delicadas, el riesgo de perder al bebé por un aborto espontáneo es más alto que durante el segundo trimestre. De ahí, que algunos médicos recomienden no volar, (y evitar los viajes en moto). Si el médico da el visto bueno, podrás viajar en avión, pero siempre descartando esos destinos donde existe un mayor riesgo de contraer enfermedades. Por lo demás, si es un viaje largo, intenta moverte, pasear por el pasillo del avión te vendrá bien contra la retención de líquidos, y la inflamación de piernas y tobillos. Acuérdate de beber agua para no deshidratarte (una futura mamá debe estar siempre bien hidratada) Si eres de las que tienes náuseas, no te dejes las pastillas en casa y tómatelas en las horas indicadas por tu médico, ¡y lo más importante!, ¡relájate! si el médico ha dicho que puedes viajar, todo está bien.
Si a pesar de todo, prefieres no coger el avión, siempre podéis disfrutar de un viaje por carretera, España es maravillosa, y tiene lugares espectaculares. Descubrir el norte de España en autocaravana, puede ser un planazo. Siempre que sea posible, procura realizar paradas frecuentes para estirar las piernas y evita pasar muchas horas seguidas sentada.
Si no has comprado aún el adaptador de cinturón de seguridad para el coche, ¡este es el momento! El cinturón de seguridad siempre debe ir colocado correctamente, con la banda inferior por debajo de la tripa (a la altura de las caderas) y la diagonal entre los pechos, nunca encima del abdomen. El adaptador de seguridad es un accesorio muy fácil de colocar en el asiento del coche, y su uso está indicado desde el segundo mes de embarazo. De esta manera viajarás más cómoda y, sobre todo, más segura.
El segundo trimestre, el mejor momento para viajar estando embarazada
El segundo trimestre, entre las semanas 14 a la 28, es el mejor momento del embarazo para viajar. Las nauseas y otras molestias tienden a disminuir, al igual que el riesgo de aborto espontáneo. Además, la mayoría aerolíneas no ponen restricciones para volar antes de la semana 28. Aun así, conviene consultar siempre con la compañía, dado que algunas internacionales pueden tener sus propias normas al respecto.
Luego, si el embarazo trascurre con normalidad, y tu médico da el visto bueno, podrás organizar ese viaje en avión que tanto deseas. Recuerda que durante el vuelo es importante mantenerse activa: la circulación sanguínea se ve más comprometida en el embarazo y aumenta el riesgo de coágulos, por lo que conviene caminar por el pasillo siempre que sea posible y mover las piernas con frecuencia en el asiento. También resulta recomendable elegir un asiento de pasillo para mayor comodidad, vestir ropa holgada, hidratarse con frecuencia y evitar el consumo excesivo de cafeína. Seguir estos consejos ayudará a que el trayecto sea más agradable y seguro.
Viajar durante el tercer trimestre de embarazo
Cuando llegues al tercer trimestre de embarazo tu cuerpo habrá cambiado muchísimo. El bebé ha comenzado a coger peso y tú lo notas en tu día a día. Es supernormal sentirse más cansada y con menos ganas de actividad, pero eso no quiere decir que no puedas hacer un viaje, o una pequeña escapada. En esta etapa es mejor priorizar trayectos cortos, sobre todo en coche, haciendo paradas frecuentes para descansar y estirar las piernas. Recuerda seguir los mismos consejos ya nombrados: hidratarte bien, llevar ropa cómoda y usar el cinturón de seguridad correctamente adaptado para embarazadas. (En este caso, ser repetitivos no está de más)
A la hora de elegir destino, es aconsejable que cuente con un hospital cercano, por si surgiera cualquier imprevisto. Y ten en cuenta que a partir de la semana 34 los viajes largos y los vuelos, dejan de ser recomendables debido al riesgo real de parto prematuro. De hecho, las aerolíneas tienen sus propias normas al respecto, algunas no te dejarán volar a partir de la 34, otras de la semana 36, y si el embarazo es múltiple, a partir de la 32. Si a pesar de todo, tienes que coger ese vuelo, deberás presentar un certificado médico para embarcar, que confirme que el vuelo es seguro para ti y para tu bebé.
En definitiva, viajar estando embarazada es posible y, en muchos casos, incluso recomendable para desconectar antes de la llegada del bebé. La clave está en adaptar cada viaje a la etapa en la que te encuentres, escuchar a tu cuerpo y seguir siempre las recomendaciones médicas. Optar por destinos seguros y no olvidar que debes cuidarte en todo momento. Son medidas sencillas que marcan la diferencia. Con un poco de planificación podrás vivir tu viaje con tranquilidad y guardarlo como un recuerdo especial de esta etapa única.