viajar a Praga en Navidad
Europa,  República Checa

Viajar a Praga en Navidad ¡planes navideños!

Si llevas todo el año rehuyendo de los planes, si cada navidad te parece igual que la anterior y te estas planeando huir de las típicas cenas navideñas con la familia y amigos, comprarte un billete de avión y viajar a Praga en Navidad ¡hazlo! no te arrepentirás. Y si no lo haces este año, apúntatelo para el próximo, la capital checa es un lugar ideal para pasar estas fechas. Te espera un destino repleto de clásicos navideños, luces de colores, mercadillos con puestos de comida y bebida calientes, e incluso (con un poco de suerte) te caerán unos cuantos copos de nieve para darle ese ese puntito que tan bien le viene a estas festividades.

Si eres un amante de las guirnaldas. Si ves películas en Divinity y te preguntas si esa decoración es exagerada o existirá un lugar en el mundo donde la Navidad cobre vida como en ellas, este es tú lugar, podríamos bautiza a Praga como la ciudad de la Navidad.

Caminar por sus calles es inundarse del clásico espíritu navideño, adornos, luces, árboles decorados de mil maneras y estilos diferentes, pero todos con un único propósito, dejar claro al caminante que es una de las ciudades que se visten más bellas en esta época del año. Hasta los escaparates parecen competir entre ellos para ser el mejor decorado.

¿Planes imprescindibles si viajas a Praga en Navidad?

Como en todo destino que se precie, Praga también tiene sus imprescindibles. Por supuesto, el castillo Pražský hrad, o subir los 65 metros de altura de la Torre de la pólvora son planazos que no te puedes perder, pero aquí venimos a hablar de la navidad y todo lo que puedes hacer en una de las ciudades que, para muchos, cuenta con los mejores mercadillos navideños de Europa.

Prueba toda la comida tradicional en sus mercadillos navideños.

Si vas a viajar a Praga en Navidad prepárate porque te vas a poner fino. Perderás la cuenta de los mercadillos que inundan sus calles, en cada plaza y casi cualquier esquina aparece uno nuevo. Más grande o más pequeño. Con sus inconfundibles casetas de madera y ese olor a Trdelnik recién hecho. Un postre checo tradicional de pasta de harina cocido a la brasa, con aroma de canela y recubierto de azúcar. ¡un manjar para el goloso y una pesadilla para las dietas!

Salchichas picantes, Langoše, pollo especiado, o cualquiera de sus platos calientes acompañados con Svarak. Una especie de vino también caliente (que yo equipararía a la típica sopeta de pueblo). O un zumo de manzana caliente enriquecen el ambiente con su apetecible olor. Te embriagarán los sentidos y abrirán el apetito, aunque hayas tenido un viaje de tres horas repleto de turbulencias.

Aquí palabra hot acompaña a casi todos los platos. Y no es de extrañar puesto que a las cinco de la tarde anochece en la ciudad y con la noche se endurece el frío. Es también entonces cuando las luces navideñas hacen su entrada triunfal.

Mercadillo navideño de Praga capital de la República Checa

Pasear por las calles principales de Praga

Desde la retirada plaza de Náměstí Míru situada en el barrio de královské Vinohrady, bajando por la Avenida principal Vàclavské Námesti o Plaza de Wenceslao hasta Old Town Square o Plaza de la Ciudad Vieja. Los mercadillos con sus respectivos árboles y decorados navideños se suceden unos a otros.

Es en esta última, en La Plaza de la Ciudad vieja donde se encuentra la guinda del pastel. Rodeado de puestos y decorando la plaza está el famoso Árbol de Navidad de Praga. Por viajar a Praga en Navidad serás testigo de unos de los árboles más festivo e imponentes que hayas visto. Buscaras el mejor ángulo para fotografiarlo y será imposible conseguir un mal encuadre. Es lo que es, bonito y festivo, grande y armonioso, tienes delante la Navidad más clásica del centro de Europa

Nada le falta a este idílico escenario. Los carros tirados por caballos esperan en un lateral de la plaza a los románticos atrevidos que quieran conocer el centro de Praga en una calesa.

A pesar de las bajas temperaturas a nadie le apetece abandonar el centro histórico, de día o de noche, siempre hay gente disfrutando de este ambiente navideño en estado puro que representa Praga, por todo esto no es de extrañar que grandes medios como Skyscanner o Condé Nast Traveler lo incluyan entre los mejores mercados de Navidad de Europa.

Si continuáis caminando por las calles empedradas, al otro lado del puente de Carlos IV aparecen también pequeños mercados repartidos por el barrio de Mala Strada. Todo es poco para llenar de espíritu festivo a los visitantes de la ciudad de las cien torres. Hasta el famoso Castillo cuenta con su propio mercadillo en el interior donde por supuesto, no faltan las salchichas y el vino caliente para paliar el hambre durante las tres horas que puede durar su visita.