El perro Paco Madrileño
Comunidad de Madrid

El perro Paco, el perro que es historia de Madrid

Que Madrid es una ciudad con encanto ¡es indiscutible! y que en cada esquina te topas con un trocito de la historia, ¡también lo es! Son muchas las personas que han logrado el éxito en la capital, artistas, escritores, políticos…Algunos tienen esculturas otros su nombre en una calle. Humanos destacados hay muchos, pero un solo perro ha logrado ser una celebridad madrileña ¡El perro Paco! ¿no me digas que no sabes quién es?

El perro Paco es historia de Madrid

Entre los años 1879  y 1882, por las calles de la capital se paseaba un alegre perro callejero, mestizo de color negro, que con sus encantos perrunos a todos engatusó, se llamaba Paco. El Perro Paco era asiduo visitante del Café Suizo y del Café de Fornos. En este último solían reunirse ilustres escritores de la época como Benito Pérez Galdós y Valle- Inclán que participaban en las tertulias literarias que se celebraban en el Café.

Cuentan que fue el ex-alcalde de Madrid Gonzalo de Saavedra y Cueto quién le puso el nombre de Paco, le gustaba darle de comer y entre todos le mimaban. En realidad todo el mundo quería a Paco. Con el paso del tiempo se convirtió en el perro más famoso de la capital. Su fama fue tal que se hicieron tiras cómicas con él de protagonistas, salía en la prensa, le permitían la entrada al teatro, asistía al hipódromo y a las corridas de toros.

El perro madrileño querido por todos

Era tan aficionado a las corridas de toros que tenía localidad fijan en el tendido número 9. Sin embargo, el destino del perro Paco se truncó un fatídico 21 de junio de 1882 cuando asistía a una de ellas. El novillero Pepe el de los Galápagos cayó del caballo (supuestamente) por culpa del Perro Paco. Como muchas otras veces el can había saltado a la plaza. Pero la mala suerte quiso que el novillero pagara su enfado con el pobre Paco, el cuál recibió una estocada que le quitó la vida.

Dicen que los asistentes se le echaron encima y el novillero por poco no sale vivo de la plaza. El arenero de la antigua plaza de Toros de Goya Joaquín Chillida, cogió en brazos al Perro Paco y se lo llevó para curarle. No obstante la herida fue tan grave que no pudieron salvarle la vida. Con su cuerpo el taxidermista Ángel Severine lo disecó y estuvo un tiempo expuesto en una tasca, hasta que finalmente fue enterrado en alguna parte del Parque del Retiro. La ubicación exacta de su tumba es un misterio para todos.

¡Por fin tiene su homenaje!

El perro Paco lleva esperando su estatua desde hace más de un siglo. Tras su muerte, ya en 1920 quisieron levantar una estatua en su nombre. Se llegaron a recaudar 2900 de las antiguas pesetas (que antes eran muchas pesetas), pero alguien decidió robar el dinero y la idea quedó en la nada.

El pobre Paco ha tenido que esperar hasta enero de 2023 para conseguir su estatua en la capital. Gracias a la iniciativa de la Asociación Nuevo Rastro de Madrid y la Asociación de Comerciantes del Barrio de las Letras por fin se le rinde homenaje que merece.

La obra de bronce fundido, creada por el artista Rodrigo Romero Pérez, se encuentra en el Barrio de las Letras. ¡y no le falta detalle! desde las arrugas de la nariz hasta el pelo de las orejas ¡es una maravilla!. Así que si vienes a Madrid, además de disfrutar de los numerosos planes que ofrece la ciudad,  no dejes de visitar la estatua del Perro Paco. Si encuentras la garrapata que tiene escondida y la tocas ¡te dará suerte!

Ubicación: Calle de las Huertas, 71.