Abadía de Clonmacnoise en el condado de Athlone
Irlanda

Monasterio de Clonmacnoise. Irlanda

Irlanda es un país ideal para alejarte del estrés de una vida ajetreada y llena de obligaciones. Recorrer sus carreteras es descubrir un mundo plagado de leyendas. Sus fabulosos paisajes han sido escenario de algunas de las películas más taquilleras de los últimos años como los Acantilados de Moher que salieron en Harry Potter y el misterio del príncipe. Pero  también cuenta con riquezas históricas son menos conocidas lo que aumenta considerablemente su atractivo, esto es lo que sucede con el Monasterio de Clonmacnoise.

Descubriendo el Monasterio de Clonmacnoise

Recorrer la antigua Irlanda del Sur, es llenar tu vida de sorpresas. Cualquier plan que incluya viajar a Irlanda supone un acierto en todos los sentidos, desde pasar dos días en su capital Dublín hasta conocer la historia gaélica de sus cementerios, tan bonitos como el resto del país.

En el tranquilo paisaje del condado de Offaly, a orillas del río Shanon se encuentran las ruinas del Monasterio de Clonmacnoise, que en gaélico significa «Prado de los hijos de Nós», monumento nacional desde 1877.

Fundado por San Ciarano Mar a Tsaor en el año 545 a.c. Pronto se convirtió en un importante lugar religioso y de peregrinaje donde los estudiosos desarrollaban sus dotes y durante largos años, supondría un punto estratégico para el comercio irlandés.

El monasterio de Clonmacnoise llego a ser uno de los centros cristianos más importantes de Irlanda. Su fama además de atraer grandes mentes en busca de sabiduría, atrajo a muchos saqueadores, vikingos, colonizadores e incluso en 1552 sus vecinos de Athlon se llevaron parte de sus reliquias.

¿Qué ver en Clonmacnoise?

Entre los lugares que debes visitar en Irlanda, las ruinas monásticas de Clonmacnoise son tremendamente recomendables y no es solo por su importancia histórica. Su situación en un enclave único rodeado de naturaleza y a pocos metros del río más largo y caudaloso de Irlanda, el río Shannon, crean un ambiente especial y transmite un magnetismo único.

1. Cruces Celtas:

En el Centro de visitante a mano izquierda encontraréis una estupenda presentación audiovisual de la historia de las ruinas monásticas de clonmacnoise desde sus inicios. Justo en el centro de la exposición se exhiben dos cruces celtas talladas en piedra, más el eje de una tercera: la Cruz de las escrituras y la Cruz del Sur. En su lugar de origen se colocaron dos replicas perfectas. Las cruces originales se encuentran en el centro de visitantes para asegurar que la arenisca no se dañe con el caprichoso clima irlandés.

La Cruz de las Escrituras de 4 metros de altura es la más alta de Irlanda y sus grabados muestran el pasaje bíblico del Juicio final.

2. Templos cristianos:

Entre las ruinas de su complejo conjunto monumental encontraréis los restos de varios templos cristianos:

  • De los siete, el Templo Kelly construido en el año 1167 es el que se encuentra en peor estado de conservación. Puede que se construyera para sustituir un oratorio de madera.
  • Templo Connor construido en el S. XI por Cathal O`Connors cuenta con una imagen más moderna y su función era albergar los cuerpos de la dinastía de reyes O`Connors de Connaught.
  • La iglesia románica Finghin.
  • Iglesia del Rey o  Templo Melaghlin se dice que debajo de su estructura fueron enterrados siete generaciones de reyes Melaghlin y también fue el lugar donde se diseñaban y decoraban los manuscritos.
  • El Templo de Ciarán. Cuenta la leyenda que es en este templo donde descansan los restos del fundador San Ciarano. Su nombre deriva del hijo de Fergus Mac Róich, famosos personaje del ciclo de Ulster uno de los cuatro grandes bloques de la mitología irlandesa.
  • Templo Dowling del S.X y restaurada por Edmond Dowling en 1689, originalmente se llamaba Templo Hurpan como el anexo que le añadirían posteriormente y al que darían este mismo nombre.
  • Templo Hurpan se construyó como anexo al Templo Dowling para enterrar a los miembros de la parroquia local.

Ruinas monásticas Clonmacnoise

3. Catedral de Clonmacnoise:

Rodeada por los muros de la antigua muralla de Clonmacnoise, se alzaba la que fue la catedral más imponente en kilómetros a la redonda y de la que hoy solo quedan algunas paredes. Desde 1198 aquí descansan los restos del último rey de Irlanda Rory O´Connor.

4. Dos torres redondas:

De las setenta y cinco torres redondas repartidas por todo Irlanda, dos de ellas se encuentran en el monasterio de Clonmacnoise; La torre de McCarthy y la Torre de O’Rourke (de 17 metros de altura). Se construían como defensa ante los invasores, aunque algunos amantes de lo oculto han llegado a decir que su uso va más allá del defensivo, y que podrían haber servido como sistemas de resonancia para recoger ondas electromagnéticas.

5. Más de 700 lápidas

Repartidas por todo el recinto, y perdiéndose entre la creciente hierba asoman numerosas lápidas. En algunas aun se puede leer quién descansa sepultado baja vuestros pies, otras han perdido sus grabados y de ellas solo queda una pesada losa que se hunde con el tiempo.

Muchas de estas tumbas pertenecían a los primeros cristianos, otras datas de principios del S.XX.

Precios y horarios para visitar el Monasterio de Clonmacnoise

Precios:
  • Adulto: 4,00 €
  • Senior y grupos: 3,00 €
  • Niños y estudiantes: 2,00 €
  • Familia: 10,00 €

*Todos los grupos deben reservarse con antelación.

*Los tickets deben comprarse a través de la página web oficial.

Horario:

Abierto todo el año de 10:00 a 17:00

Cerrado 25 y 26 de diciembre

Dirección:

Clonmacnoise, Shannonbridge
Athlone- Co. Offaly
N37 V292

Se puede llegar por carretera (no llega el transporte público) o, en verano con un crucero fluvial que sale de Shannonbridge y recorre el río Shannon.