Plaza de los Milagros

Viajar a Pisa, un bello rincón de la Toscana

Cuando alguien comenta, inocentemente por supuesto, que va a viajar a Pisa, en la Toscana italiana, de repente notas como algo en tu interior comienza a hervir. El estómago se te encoge y aprietas los dientes. Pronto te das cuenta de que eso que sientes es en realidad que te ha invadido un horrible y profundo sentimiento de envidia.

Las verdes tierras habitadas por viñedos son el reflejo claro de la cultura Italiana. En numerosas películas hemos podido disfrutar de sus paisajes. Suaves laderas que delicadamente dibujan un paraje ondulado como si de un mar de viñas se tratase.

Recorrer sus carreteras buscando descubrir que pueblo es el más hermoso, es tarea difícil, ¡pero no imposible! Mientras lo planeamos vamos tomando pequeños placeres toscanos, comenzando por la conocida e instagrameable ciudad de Pisa.

Viajar a Pisa para conocer la torre que lleva su nombre

Muchas personas deciden viajar a Pisa, atraídos por la famosa Torre inclinada de Pisa. Situada en la Plaza de los Milagros, es uno de los monumentos más visitados del país. Cualquiera que lo desee puede ascender por sus 294 escalones por el módico precio de 18 euros. En su ascenso es posible visitar su antiguo campanario.

Su fama se debe al nivel de inclinación que hace pensar que en cualquier momento perderá el equilibrio y se dejará caer. Desde el inicio de su construcción se ha luchado para mantenerla en pie.

Sus inicios fueron en 1173, pero el terreno pantanoso la hizo ceder dando lugar a la consiguiente paralización de las obras. En 1275 Giovanni di Simone se puso con ello y finalmente se terminó a mediados del S. XIV. Por el momento podemos estar tranquilos, no se cae.

La Piazza dei Miracoli

Es inconcebible viajar a Pisa sin visitar la Plaza de los Milagros, el lugar más fotografiado de la ciudad acoge sus tres edificios más representativos: El magnífico Duomo, que representa la vida. El Baptisterio di San Giovanni, representando el nacimiento, y Campo santo, que representa la muerte.

Viajar a Pisa

El Baptisterio, por su parte, tardo casi dos siglos en construirse. Se iniciaron las obras en 1152 bajo la supervisión de Diotisalvi se encargó de ello hasta 1180. Luego, Nicola Pisano esculpió en 1260 el púlpito que se encuentra en su interior y cuyas columnas están sostenidas por leones. El púlpito debe su importancia principalmente a que su aparición supone el punto de partida de la escultura renacentista.

La Plaza de los milagros se completa con el Campo Santo, que es un cementerio monumental, y la Catedral del arquitecto Buschetto de 1063, dedicada a la Asunción de la Virgen.  Realmente merece la pena descubrir la belleza que ofrece su interior. Como buena catedral Toscana, en ella arte e historia se dan la mano para hacernos disfrutar con cada detalle.

Si la visita Pisa os ha dejado con buen sabor de boca, no perdáis la oportunidad de conocer Florencia. Se encuentra a tan solo 85 kilómetros de Pisa (lo que se traduce en hora y media de tren) os aseguro que la capital de la Toscana no deja indiferente a nadie.