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Comunidad de Madrid,  España

Escapadas cortas cerca de Madrid

Nuestra alma aventurera está deseando que llegue cualquier puente para poder disfrutar de unas vacaciones. Aunque a priori puedan parecernos cortas, son como un soplo de aire fresco en nuestra ajetreada vida. Además, así aprovechamos para descubrir o redescubrir destinos estupendos. A pesar de que nos encantan, no siempre podemos hacer viajes de larga duración. De modo que estos puentes son ideales para disfrutar de la gran riqueza patrimonial de España. Os dejamos cinco destinos nacionales tan populares que debes visitar al menos una vez en la vida. Son lugares ideales para esas escapadas cortas cerca de Madrid, que puedes hacer en pareja, familia, con o sin niños, ¡e incluso en soledad!

4 lugares para escaparse cerca de Madrid

Pasear por calles monumentales, disfrutar de la rica gastronomía que ofrecen nuestros destinos nacionales. Conocer la historia, la naturaleza y empaparte de cultura. No necesitas una excusa para conocer cualquiera de estos destinos. Tan solo un poco de tiempo libre para disfrutar de cuatro destinos ideales que se encuentran a pocas horas de Madrid.

Burgos

Burgos es uno de esos destinos que debe formar parte de tu lista de lugares por descubrir. Ideal para los amantes de las escapadas cortas cerca de Madrid. Una ciudad donde la historia se respira en sus calles con aires románicos y góticos como la primera catedral gótica de la península ibérica. La Catedral burgalesa (La Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de Santa María) dedicada a la Virgen María. La encontrarás sin buscarla, preside la plaza de Santa María. La Catedral de Burgos es lugar de peregrinación en el camino que no necesita presentación, el Camino de Santiago. Una curiosidad de la Catedral es el famoso reloj del Papamoscas que cada hora abre y cierra la boca y toca las campañas. El Martinillo, es su compañero que marca los cuartos.

La Leyenda del Papamoscas

Según cuenta la Leyenda del Papamoscas el Rey Enrique III encargó su fabricación a un relojero en recuerdo de su amada, (que en realidad era un fantasma). La cosa no salió como él esperaba. El artesano creó una figura que no mostraba la belleza de esta mujer y además, emitía un ruido bastante molesto. Puede que la leyenda sea un poco confusa. Sea como fuere, la fama le precede y por ello recibe numerosas visitas a lo largo del año.

El Castillo Medieval de Burgos

Otro de los grandes atractivos de la ciudad, es el Castillo Medieval de Burgos. Esta fortaleza se encuentra elevada a 75 metros sobre la ciudad, lo que le dota de una de las mejores vistas panorámicas de todo el paisaje burgalés. El conde Diego Rodríguez Porcelos, fundó Burgos y tomó la decisión de construir el castillo sobre el cerro de San Miguel. Considerándolo como el mejor lugar defensivo de la ciudad. Construido en el año 884 y destruido por los romanos antes de abandonar la ciudad. Ha sufrido incendios y saqueos. Ha sido un alcázar, una cárcel y residencia real. Su historia está ligada a los orígenes de Burgos. Por eso en el año 2003 se rehabilitó parte de su fortaleza y abrió al público (aunque actualmente se encuentra cerrado por obras)

Segovia

Aunque muchos madrileños se hacen la hora de carretera que separa la capital Española de Segovia, solo para comer su tradicional cochinillo. Es innegable que Segovia tiene magia, y es, en parte, gracias a dos de sus grandes atractivos: El histórico Alcázar, (Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y de San frutos) y el Acueducto de Segovia, con más de 800 metros de largo.

El Alcazar de Segovia

El primero, el Alcazar de Segovia, fue la fortaleza de los Reyes de Castilla. Por fuera ya promete su espectacularidad. Construido sobre una roca, las vistas panorámicas de los valles de Eresma y Clamores te dejan con la boca abierta. Alguno asemejan su figura con el de un castillo de cuento o incluso con la proa de un barco que se asoma ante un acantilado sobre el verde paisaje castellano. El edificio ha tenido muchas funciones desde un uso estrictamente militar. Luego pasó a ser lugar de custodia del tesoro regio, archivo del reino y armería real. Posteriormente, durante los reinados de Felipe IV y Carlos II, se utilizó como prisión hasta que en 1762 Carlos III fundó aquí la sede del Real Colegio de Artillería.

El Acueducto de Segovia

Por su parte, el Acueducto de Segovia es considerado como uno de los monumentos más icónicos de España, y la seña de identidad de la ciudad. Se desconoce la fecha exacta en la que edificó, se cree que fue entre la segunda mitad del S.I principios del S. II d.c. Lo que está claro, es que se trata del acueducto romano mejor conservado del mundo. Las vistas más espectaculares del Acueducto de Segovia las tenemos en la Plaza del Azoquejo, donde alcanza más de 28 metros de altura. Constaba de al menos 15 km de canalización subterránea que servía para llevar el agua desde la Sierra de Guadarrama hasta el centro de la ciudad.

Dada su importancia cultural e histórica, en 1985 la UNESCO incluyó a la antigua ciudad de Segovia y a su acueducto en el listado de ciudades Patrimonio de la Humanidad.

Y por supuesto, no debemos olvidar el pasado judío de la ciudad. Podemos rememorarlo a través de tranquilos paseos por el antiguo barrio judío o visitando la  antigua sinagoga convertida en el Convento de Corpus Christi.

Toledo

Pocos habitantes de Madrid no conocen Toledo. Incluso muchos turistas que visitan la capital deciden hacen una excursión a Toledo desde Madrid para descubrir los secretos. Gracias a sus encantos, la UNESCO le otorgó el título de Patrimonio de la humanidad.

Toledo es conocida como la ciudad de las tres culturas porque en esta joya europea, convivían cristianos, musulmanes y judíos. Una de las mejores formas de conocer Toledo es caminando. A pesar de las numerosas cuestas, merece la pena recorrer sus empedradas calles llenas de comercios locales, y en las que la historia y los edificios de estilo gótico, mudéjar, renacentista y barroco se asoman, casi en cada esquina.

Escapadas cortas cerca de Madrid
¿Qué ver en Toledo en una escapada corta cerca de Madrid?

Los lugares que ver en Toledo en pocos días, en una de esas escapadas cortas cerca de Madrid, son muy numerosos. La Puerta de la Bisagra es el punto de partida de la zona monumental de Toledo. Aunque para muchos la visita debe comenzar en la plaza de zocodover, centro neurálgico de la ciudad que, sin ser la plaza mayor, tiene tal función, y desde donde parten muchas visitas guiadas. A pocos metros de la plaza se encuentran el Museo Contemporáneo de Castilla-La Mancha y el Alcazar de Toledo. Una fortificación de origen militar ubicada en la parte más alta de la ciudad, en cuyo interior se encuentra el Museo del Ejército y la biblioteca regional de Castilla-La Mancha.

Si quieres conocer el monumento más antiguo de Toledo no dejes de visitar la Mezquita del Cristo de la Luz, con más de mil años de antigüedad. Y por supuesto, aunque no seas religioso, debes hacer una pequeña visita a la Catedral Primada de Toledo. No obstante, si hay algo que no deberías irte sin disfrutar es de las hermosas vistas panorámicas de la ciudad que nos regala el Mirador del Valle. Es considerado el lugar con las mejores vistas de Toledo.

Ávila

En cualquier lista de escapadas cortas cerca de Madrid que se precie, debe aparecer la ciudad de Ávila. Se encuentra a poco más de una hora de Madrid y no es de extrañar que sea uno de los destinos preferidos para escapadas de fin de semana.

Su principal atractivo son las grandiosas murallas construidas en el S.XII gracias a las cuales los abulenses han sobrevivido a muchos intentos de saqueos e invasiones. Hoy en día es posible recorrer la parte alta de la muralla. En concreto 1700 metros, mientras conoces la historia de la ciudad gracias a una audioguía que te relata al oído algunas de las batallas más importantes que aquí se libraron. Cuenta con nueve puertas, pero el acceso a las murallas se hace a través de tres de sus puertas: la de los Cuatro Postes, la del Carmen y la puerta del Puente.

No obstante, Ávila cuenta con otros atractivos que justifican su fama, como la catedral de Cristo Salvador, la Basílica de San Vicente, el Real Monasterio de Santo Tomás, la Basílica de San Pedro o la Casa de las carnicerías y visitar la judería. Por no hablar de la cocina tradicional, las patatas revolconas, la sopa castellana o el lechazo son algunos de los manjares que te harán recordar Ávila con exceso de salivación.

Lo bueno de que estos destinos estén tan cerca de Madrid, es que si estas escapadas cortas cerca de Madrid te han sabido a poco. ¡Siempre puedes regresar!