Palma de Mallorca
España

Palma de Mallorca el viaje que te mereces

De julio a julio visitar la isla de Mallorca es todo un placer para los sentidos. Su capital, Palma de Mallorca se asoma al mediterráneo orgullosa de sus paisajes y sobre todo de su historia. Es un estupendo destino de sol y playa más que solicitado por su afortunado clima templado durante todo el año. Además, la ciudad cuenta con un precioso y cuidado casco antiguo repleto de rincones históricos que merecen una parada especial.

Los rincones de Palma de Mallorca que no debes perderte

Somos unos enamorados de las islas Baleares: las aguas turquesa de Menorca, los secretos mejor guardados de Ibiza, los impresionantes paisajes de Formentera, las tierras prácticamente vírgenes de la Cabrera…  Es imposible elegir y aunque cueste, vamos a centrarnos y a ponernos serios: Palma de Mallorca es espectacular. “Punto y aparte”

Hasta aquí la seriedad. Cuando viajamos lo hacemos para disfrutar, desconectar y dejar los malos rollos atrás. Aquí es mucho más sencillo de lo que esperas. Solo hay que dejarse llevar y recorrer sus coquetas calles con un tranquilo paseo para recargar pilas. De hecho, no tienes ni que preocuparte por hacer la típica lista de «Cosas que ver» o «Lugares por visitar» dado que existe una opción sencilla y económica como contratar una visita o tour guiado por la ciudad, como las que tienes en esta web  y te aseguro que ¡quedarás encantado!

Pero como es lógico y normal querrás saber los lugares que te vas a encontrar, así que te dejo una envidiable lista de los sitios más míticos de Palma de Mallorca ¡apunta! (o no, tú mismo)

Recorrer el Casco antiguo de Palma de Mallorca

Pasear por el centro histórico de Palma es de obligado cumplimiento. Sus callejuelas de pasado medieval, esconden un rico legado histórico.

En nuestro recorrido por el casco antiguo nos encontramos con varios edificios modernistas influenciados por el estilo del arquitecto catalán Antonio Gaudí como El Gran Hotel ubicado en la Plaza del Mercat y cuya construcción en el año 1903 impulsó el modernismo en la isla. A día de hoy alberga en su interior el Museo CaixaForum.

También modernista es el edificio de principio del S.XX, destinado a viviendas familiares Can Fortaleza Rey, y los idénticos y simétricos Can Casasayas y la Pensión Menorquina.

Para conocer en profundidad la historia de la isla, la Biblioteca Bartolomé March es el lugar perfecto.  Hablamos de la sede de la Fundación Bartolomé March que cuenta con más de dos mil manuscritos y setenta mil obras (entre libros y publicaciones varias) y está especializada en temática balear.

Si la visita cultureta te ha dejado con ganas de más, pásate por el Centro cultural Can Balaguer o el Casal Balaguer (conocido también como Cal Marquès del Reguer y Can Blanes), antigua casa aristocrática del S.XIV cedida al ayuntamiento por el músico Josep Balaguer.   

La Catedral de la Seu

La Catedral Basílica de Santa María,  comúnmente conocida como La Seu o la catedral de la luz por sus 59 ventanales, es el edificio religioso más importante y famoso de la isla de Mallorca. Comenzó a construirse en el año 1.229 y se dio por finalizada en el 1.601. El rosetón mayor de la catedral es conocido como «El ojo del gótico» considerado el más grande del mundo entre las catedrales de estilo gótico.

Visitar La Seu entre mayo y octubre tiene un plus añadido, y es que solo durante estos meses es posible recorrer libremente las terrazas y disfrutar de unas vistas privilegiadas de la Bahía de Palma. Para subir es necesario pagar veinte euros de entrada general a la Catedral que incluye el acceso a las terrazas.

Palma de Mallorca
Foto de Yves Alarie en Unsplash

Palacio de la Almudaina en Palma de Mallorca

A dos pasos de la Catedral de Palma encontramos el Palacio Real de la Almudaina. Es la residencia oficial de los reyes de España en sus visitas a la isla.

La Almudaina es uno de los principales lugares que ver en Palma de Mallorca, durante el recorrido por sus instalaciones tendrás acceso a El Patio de Honor donde un precioso león de mármol nos recuerda el pasado musulmán del Palacio, se utiliza para las recepciones oficiales de la familia Real ¡ahí es nada! también incluye los Baños árabes, la escalinata y estancias reales así como la Sala Principal o Sala Gótica donde Su Majestad el Rey recibe a los embajadores y celebra las fiestas más importantes ¿Cómo te quedas?

Baños árabes

Sin abandonar el casco histórico y a tan solo 6 minutos caminando del Palacio están los Baños árabes. Los localizarás en un bucólico y verde rincón conocido como los jardines de Can Fontirroig.

Se trata de un lugar tranquilo y coqueto que podrás recorrer en unos veinte minutos ya que solo se conserva la sala central destinada a los baños calientes y otra pequeña sala anexa.

Merece la pena pagar los tres euros que cuesta la entrada para asomarse al pasado islámico. Estos pequeños restos son una de las construcciones del periodo islámico que han llegado a nuestros tiempo en mejor estado de conservación, por eso forman parte del Patrimonio histórico de la isla.

Playa de Can Pere Antoni

Can Pere Antoni es la playa urbana de Palma. Este lugar es estupendo para los residentes y turistas que desean refrescarse sin salir de la ciudad durante los días más calurosos del verano. Situada a solo 2 kilómetros al este del centro de la ciudad, Can Pere Antoni es accesible en pocos minutos en coche, autobús o taxi desde el Real Club Náutico de Palma o el puerto, entre otros puntos de la ciudad. También se puede llegar a ella a través del Paseo Marítimo, un paseo peatonal con carril bici que se extiende más allá de Palma, pasando por otros barrios y playas de la zona.

Con una longitud de 750 metros y un ancho de aproximadamente 15 metros, la playa de Can Pere Antoni es perfecta para darse un buen chapuzón. Quizás no sea la playa con las aguas más cristalinas de la isla, pero desde luego es muy animada y ofrece todo tipo de servicios y comodidades: Alquiler de sombrillas y tumbonas, baños públicos y duchas. También cuenta con dos clubes de playa, Anima Beach y Assaona Gastrobeach, donde se puede disfrutar de la alta cocina, de bonitas vistas de la bahía y de la música de los DJs ¡a esta playa no le falta detalle!

Can Pere Antoni es muy popular entre los habitantes de Palma, quienes suelen acudir a la playa para relajarse después del trabajo o para practicar algún deporte como vóley playa.

Paseo Marítimo de Palma de Mallorca

El Paseo Marítimo de Palma, ubicado en la avenida Gabriel Roca, ofrece un recorrido de más de 5 kilómetros que combina la arquitectura emblemática de la ciudad con la majestuosidad de los exclusivos yates del puerto.

Este espacio privilegiado invita a practicar deporte, a pasear y a disfrutar de deliciosas comidas frente al mar en algunas de sus numerosas terrazas de bares, pubs y restaurantes.

Y es que esta bonita y amplia avenida cuenta con una zona peatonal y un carril bici, desde el centro comercial de Porto Pi hasta el Portixol, perfecto para recorrerla en bicicleta, sobre patines o practicando running.

En el Paseo Marítimo se encuentra también el Auditorium de Palma, donde podrás disfrutar de los mejores espectáculos, conciertos y eventos de la capital. No olvides echar un vistazo a su agenda de actividades si quieres pasar una velada divertida.

Barrio de Santa Catalina

Nueva parada en nuestro ruta por Palma. El popular barrio de Santa Catalina se ha convertido en el epicentro de la noche y el tardeo de Palma de Mallorca. Sus calles, ubicadas entre el animado Paseo Marítimo y el museo Es Baluard, reconocido espacio de arte contemporáneo, ofrecen la experiencia más cosmopolita de la capital de las Islas Baleares. Aquí encontrarás tiendas modernas junto a negocios tradicionales, un mercado repleto de la mejor gastronomía local y los restaurantes, bares y pubs más top del momento.

Una vez en el barrio, no te pierdas la calle peatonal de la Fábrica, donde encontrarás una amplia selección de establecimientos para comer, degustar tapas deliciosas o disfrutar de una cena memorable en buena compañía.

Y no puedes dejar de visitar el mercado de Santa Catalina, un lugar lleno de vida donde podrás comprar productos de kilómetro cero de alta calidad, o simplemente deleitarte con unas merecidas tapas.

Plaza de España

La Plaza de España es el punto neurálgico de Palma, donde se encuentra la principal estación de autobuses y trenes de Palma, la Estación Intermodal. Numerosos autobuses de TIB conectan Palma con pueblos de toda la isla: el tren enlaza la capital con Inca, Sa Pobla y Manacor; y el metro lleva a los pasajeros a Marratxí y a la Universidad de las Islas Baleares, entre otras puntos. Desde aquí también parte el famoso tren de Sóller. Y prácticamente todas las rutas de autobús urbano de la EMT pasan por Plaza de España. Además, existe una parada de taxis.

Detrás de la estación se encuentra el Parque de las Estaciones, con una gran zona de césped ajardinado, un parque infantil y un largo paseo. Es el lugar perfecto para hacer un picnic, practicar deporte o descansar un rato después de una jornada de turismo por la ciudad.

La propia Plaza de España, al otro lado de la calle desde la estación, es un punto de encuentro muy popular entre los palmesanos. Hay diversos restaurantes y bares con terraza al aire libre y una impresionante escultura de Jaume I, rey de Mallorca.

Próximo a la plaza hallamos también el Mercat de l’Olivar, donde al igual que en el mercado de Santa Catalina, se pueden adquirir numerosos productos frescos de origen local.

Y si visitas la Plaza de España durante algunas festividades o en Navidad, este lugar se llena de puestos que venden toda clase de regalos y artesanías.

Can Joan de S’aigo

Podemos terminar nuestra visita a la ciudad en un clásico de la capital balear. Si eres de los que les gusta descubrir ciudades también con el paladar, bocado a bocado, debes saber que una parada obligatoria en Palma es Can Joan de s’Aigo. Aunque cuenta con tres locales en la actualidad, te recomiendo acudir al que se sitúa cerca de la conocida vía de Jaime III. Esta cafetería, de origen familiar y con más de tres siglos de historia a sus espaldas, es el lugar perfecto para degustar, por ejemplo, una riquísima ensaimada, un conocido dulce mallorquín espolvoreado con azúcar glas y habitualmente relleno de cabello de ángel. ¡Pruébalo! ¡Está delicioso!